
Dicen que los rompecabezas son el mejor juego para los días de lluvia, pero en mi caso particular, creo que prefiero
la tele. A pesar de que ya había armado con anterioridad este
puzzle de pingüinitos (me encantan, me parecen unos de los animales más nobles y simpáticos que existen); en esta oportunidad me llevó al punto de la desesperación: ¡no lo podía terminar!
En definitiva, con la paciencia por el piso y en un ataque de histeria, abandoné mi propósito de completarlo, le tomé una foto y lo guardé para quien sabe si volver a usarlo.
A pesar de que me encanta este juego de mesa, me frustró (faltaba tan poco...).
1 comentario
alexis -
esto por lo visto sucede en todas tus areas.
ponete las ´pilas